jueves, 4 de junio de 2015

Instrucciones para persuadir a un ladrón con el fin de lograr que abandone sus intenciones

Estas instrucciones se han realizado a partir de numerosas investigaciones sin fundamento a personajes inexistentes. Son, eso sí, de importante divulgación para el bienestar y posible frustración del ladrón. Se recomienda no ensayarlas antes, sino más bien aventurarse a practicarlas en campo.

  1. Mírelo fijamente a los ojos tratando de conectar su alma, trate de seducirlo (en el buen sentido, por supuesto).
  2. Indague de manera prudente el verdadero interés detrás del robo. ¿Qué va a hacer con el producto hurtado?
  3. Plantee opciones en las que no se cuente el robo como una de ellas. Sea creativo.
  4. Aproxime una conversación que involucre algún tipo de credo y el posible pecado que cometería el ladrón, al robarlo.
  5. Critique de manera vehemente el producto que le piensa hurtar. Reduzca la calidad y fidelidad del mismo, si se trata de un artículo electrónico, por ejemplo.
  6. Invente un atraco reciente anterior.
  7. Confiese que usted también es ladrón, un colega. Busque solidaridad de profesión.
  8. Rompa en llanto y busque consuelo en el hombro del ladrón.
  9. Remede cada frase que el ladrón pronuncie, pero de forma exagerada.
  10. Róbele algo y corra. 
Advertencia: el seguimiento de las instrucciones en estricto orden no altera ni asegura el éxito de la persuasión. Es posible que al primer intento no funcione, por lo que podría llegar a ser robado varias veces. Tal y como acaba de suceder al leer este texto.



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